
Más de 15.000 personas salen con música y antorchas en busca de la Virgen de la Esperanza
Con la ausencia por tercer año consecutivo de los tradicionales fuegos artificiales, a causa de la normativa para prevenir incendios forestales, pero con la máxima devoción, más de 15.000 vecinos de Calasparra y de localidades cercanas se sumaron a la Romería hacia el Santuario de Nuestra Señora de la Esperanza, sito a seis kilómetros del núcleo urbano.
Desde que los fuegos de artificio fueron eliminados de la fiesta, la música sustituye a la pólvora. El festival Río de Músicas se encargó de amenizar la velada del viernes con la actuación musical, entre otros, del grupo Danza Invisible. La luz de los cohetes fue sustituida por una procesión de antorchas.
La música y los actos litúrgicos continuaron en la mañana de ayer, con una ceremonia religiosa y la actuación de varias bandas de música en la placeta de Las Moreras.
La Romería de Calasparra está considerada de Interés Turístico Regional y tiene dos características principales. La primera es que la Virgen no sale de su recinto, sino que son los devotos quienes se encaminan a la ermita en donde se guarda.
La segunda peculiaridad es que se realiza por la noche; una tradición que sólo se da en alguna otra parroquia albaceteña, que comparte con la de Calasparra su origen en la orden de San Juan.
La nocturnidad es lo que indujo a acompañar la Romería con fuegos artificiales, y ahora con antorchas.
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